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Blog de Rodrigo Salazar-Elena

La campaña sobre racismo en México: dos comentarios escépticos y uno de rechazo

En las últimas semanas ha tenido mucho impacto en redes sociales un vídeo sobre racismo en México, difundido por el Conapred, en el que se muestran los resultados de un experimento. A distintos niños se les muestran dos muñecos. Uno de ellos es como un bebé cuya piel es blanca, y el otro asemeja a [...]

En las últimas semanas ha tenido mucho impacto en redes sociales un vídeo sobre racismo en México, difundido por el Conapred, en el que se muestran los resultados de un experimento. A distintos niños se les muestran dos muñecos. Uno de ellos es como un bebé cuya piel es blanca, y el otro asemeja a un bebé moreno. A los niños se les pide que contesten preguntas valorativas sobre los muñecos, como “¿cuál muñeco es bonito?, ¿cuál muñeco es malo?”. Los cinco o seis niños que se muestran en el vídeo contestan que el muñeco feo y malo es el moreno. El vídeo está bien producido, y las reacciones que he leído en Facebook revelan un profundo impacto. Sin demeritar los esfuerzos por erradicar actitudes racistas e intolerantes, mis impresiones no son tan entusiastas:

1. Como “experimento”, el valor de este ejercicio es más bien limitado. En primer lugar, no hay nada parecido a una asignación aleatoria de individuos a un grupo de tratamiento y un grupo de control. Todos los participantes son expuestos al mismo estímulo, por lo que no podemos aprender nada sobre las causas del racismo o de sus repercusiones. Se puede decir que el objetivo del ejercicio es descriptivo: mostrar que el racismo prevalece entre los niños y niñas de México. De hecho, en un texto explicativo se afirma que las respuestas presentadas en el vídeo corresponden a las dadas por la mayoría de los sujetos. Aún así. Para afirmar que, como la mayoría de los niños y niñas del experimento son racistas, la mayoría de los niños y niñas de México también lo son, sería necesario que los primeros fuesen una muestra representativa de los segundos. No parece ser el caso (asumo que si se hubiese hecho una muestra de este tipo, se mencionaría). Lo más que puedo decir con la información mostrada es que existen niños racistas.

No estoy negando la existencia de actitudes racistas en la mayoría de la población de México. Sólo afirmo que este experimento no tiene las propiedades necesarias ni para explicarlo ni para estimar su magnitud. La presencia de racismo en México y su impacto político han sido mostrados, con métodos experimentales apropiados (destacando la adecuada asignación de individuos en un grupo de tratamiento y otro de control), en este trabajo de la profesora Rosario Aguilar, del CIDE.

2. Uno de los momentos de mayor intensidad dramática del vídeo es cuando se pregunta a los niños que cuál muñeco se les parece. Vemos a niños morenos decir que se parecen al muñeco blanco. Se supone que esta respuesta es la dada por la mayoría de los sujetos del estudio. Aquí veo un problema. Estos niños ya hicieron una serie de evaluaciones negativas sobre el muñeco moreno. Por eso (y sólo por eso), encuentro muy difícil que después digan que se parecen al muñeco “feo” y “malo”. Es decir, los niños se ven obligados a ser consistentes con sus respuestas previas. Tal vez si se les preguntara al principio, habría más correspondencia entre el fenotipo del niño y el muñeco con el que dicen asemejarse. ¿El inconveniente?: en preguntas posteriores no se mostrarían tan severos con el muñeco con el que se identificaron.

3. Usualmente, una nota que de este tipo incluye un vínculo con el vídeo que se comenta. Omito el vínculo como una protesta suave. Como dije,estoy de acuerdo con las campañas en contra de la discriminación. Pero creo que aquí se rebasó un límite. El texto explicativo nos dice que el vídeo cuenta con la autorización de los padres y se pide no juzgar a los niños, que son “reflejo de la sociedad”. Lo mismo podrían pedir que llueva en Chihuahua. En los hechos, sin importar quién da el consentimiento, estos niños son exhibidos y se ven afectados en su fama e imagen públicas. A mi juicio, y lo digo con toda honestidad, se está incurriendo en una forma de abuso infantil, y no concibo causa, por noble que sea, que justifique eso.




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