Sí era penal

El éxito en los deportes (y en la vida) depende de cuatro factores: esfuerzo, estrategia, talento y suerte. Los dos últimos no los controlamos así que debemos atender a los dos primeros. La combinación adecuada de esfuerzo y de estrategia varía en función del deporte que practicamos y del ámbito de la vida en que nos desenvolvemos. En los deportes individuales el esfuerzo pesa más, en cambio que en los de equipos la estrategia es determinante. No se puede ganar una maratón sin mucho esfuerzo y no se puede ganar en el fútbol sin una buena estrategia. No obstante, el sacrificado esfuerzo suele ser mucho más inspirador que la fría estrategia. ¿Quién no se conmovió con la mexicana que ayer se desmayó luego de cruzar la meta en la prueba de marcha de los Panamericanos, obteniendo la medalla de oro? Yo sí me conmoví.

Pocas horas después la selección mexicana de fútbol nos quitó la emoción que nos había dado la marchista. Incapaz de ganar a equipos centroamericanos hace buen tiempo, el triunfo llegó a través de un penal polémico. Las redes sociales se incendiaron. Que la mafia de la Concacaf, que la mafia de la FIFA, que la mafia que nos gobierna, que Televisa, etc. Lamentablemente no sabemos si hubo una trama a favor de México, no siempre tenemos la evidencia que queremos, pero eso no debe ser excusa para que despertemos nuestras mejores teorías conspiracionistas. Remitámonos a los antecedentes: México fue eliminado de la anterior Copa de Oro en cuartos de final por Panamá y no pasó nada, el mundo siguió girando. Estuvo a pocos minutos de no ir al mundial de Brasil y el árbitro del partido que estaba perdiendo no lo favoreció en ningún momento. Esos elementos nos permiten ver que el mundo, la Concacaf y la Fifa pueden vivir sin la selección mexicana en instancias finales.

En términos estrictamente futbolísticos, anoche México fue mejor. Buscó más el gol (las estadísticas lo reflejan). Por más de una hora Costa Rica se limitó a esperar los penales, estrategia que es legítima pero riesgosa (no olvidemos que la suerte es parte de la ecuación de éxito). Y llegó el penal. No voy a discutir si fue o no falta (para mí sí lo fue), pero que dos ex árbitros mundialistas tengan opiniones contrarias indica que el asunto no es tan claro (@ChiquimarcoMx y @ramosrizo). Las redes sociales siguieron calientes hoy en la mañana. Que los jugadores son unos vagos, que se les paga mucho, que no sienten la camiseta, que no tienen el espíritu de la marchista, etc. Siento diferir, pero gente como el Chicharito, Vela, Oribe, Layún o Diego Reyes pueden ser todo menos jugadores no sacrificados. Sus carreras han sido muy difíciles y, en lo que a la ecuación que señalé se refiere, la parte del esfuerzo la tienen cubierta. El Piojo Herrera también la tiene cubierta. El problema es que con eso no basta. Que nuestra crítica sea entonces justa. No es asunto de “echarle ganas”. En el fútbol, y en la vida, las cosas no salen bien sólo echándole ganas.

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